lunes, 29 de noviembre de 2010

AVISO DE ULTIMA HORA!!

Hola chicos... saludándolos de nuevo, una disculpa por publicar ya muy tarde...


Les quiero pedir de favor que le digan a Alexis que se comunique conmigo  a mi correo, y que lo estaré esperando el jueves a las 9:00 de la mañana afuera del laboratorio de computación  para que lleve en la memoria los trabajos pendientes, para poderlo ayudar.


También les pide lo motiven para que lo haga.....  o me hagan saber que dijo porque solo esta semana estaré en Valles.


FELICES VACACIONES Y FIESTAS DECEMBRINAS LO MEJORES DESEOS.

DULCE TREJO

CALIFICACIONES DE LOS TRES PERIODOS

TURNO TARDE

martes, 23 de noviembre de 2010

el zapatero

un señor entró en una tienda y dijo: soy tan pobre que no tengo ni siquiera otras sandalias; y como ves están rotas e inservibles. ¿Podrías tú reparármelas por favor?, no tengo dinero aquí, pero te puedo dar lo que quieras si me las arreglas.

El zapatero con mucha desconfianza dijo: ¿Me puedes dar tu el millón de
dólares que necesito para ser feliz?

el señor le dijo: Te puedo dar 100 millones de dólares. Pero a cambio me debes
dar tus piernas...

El zapatero dijo: ¿Y de que me sirven los 100 millones si no tengo piernas?
Señor volvió a decir: Te puedo dar 500 millones de dólares, si me das tus
brazos.

El zapatero respondió: ¿y que puedo yo hacer con 500 millones si no podría
ni siquiera comer yo solo?
El Señor habló de nuevo y dijo: Te puedo dar 1000 millones si me das tus
ojos.
El zapatero solo dijo: ¿Y dime; que puedo hacer yo con tanto dinero si no
podría ver el mundo, ni poder ver a mis hijos y a mi esposa para compartir
con ellos?
el señor sonrió y le dijo: Ay hijo mío, como dices que eres pobre ¿; si te he
ofrecido ya 1600 millones de dólares y no los has cambiado por las partes
sanas de tu cuerpo! Eres tan rico y no te has dado cuenta
Sólo pensemos hoy en todo lo que podemos agradecer a Dios, y démosle gracias
pues es El quien nos ha dado la salud. No pidamos tanto dinero, pues es mejor tener todo nuestro cuerpo sano a tener todo el dinero del mundo.

La edad de una persona está “escrita” en su sangre

Investigadores del Centro Médico de la Universidad Erasmus MC en Rotterdam (Holanda) han descubierto que es posible estimar la edad de una persona a partir de una gota de su sangre. El método podría aplicarse inmediatamente en medicina forense para calcular la edad de criminales o de personas desaparecidas a partir de muestras de sangre recogidas en la escena del crimen.

Según publica hoy la revista Current Biology, el nuevo método aprovecha el mecanismo de acción de un tipo de células de nuestro sistema inmune, los linfocitos T, que reconocen la presencia de microorganismos invasores y células extrañas. Esta capacidad depende de diferentes receptores especializados en identificar un tipo concreto de molécula (
antígeno) procedente de virus, bacterias o incluso células “anómalas” como las cancerígenas. En el proceso de producción de esos receptores se generan unos desechos llamados TRECs, fragmentos circulares de ADN cuyo número disminuye de forma constante con el paso del tiempo. Cuantificando la cantidad de TRECs en la sangre, Manfred Kayser y sus colegas han conseguido estimar la edad de 195 sujetos, con un margen de error máximo de nueve años. los investigadores sugieren que el test se podría usar para situar a personas no identificadas dentro de intervalos de alrededor de 20 años.

jueves, 18 de noviembre de 2010

La primera fábrica de órganos bio-artificiales del mundo está en Madrid


Ante la falta de los órganos necesarios para la cantidad de personas necesitan un transplante, la medicina ha tirado por el camino del medio: que no hay donantes, pues fabriquemos los órganos. Así ha nacido en Madrid un centro pionero en el mundo: el primer laboratorio de fabricación de órganos humanos bio-artificiales.
Pero ¿cómo consiguen fabricar tejidos y órganos humanos óptimos para el transplante? Como informábamos hace sólo unos meses en muyinteresante.es, el proceso se basa en tomar órganos que no sirvan para ser implantados en un paciente por no estar en perfecto estado y vaciarlos. Gracias a una descelularización mediante detergentes y productos de lavado queda únicamente el andamiaje formado por colágeno y fibrina. Sobre esta malla de material más duro se implantan células madre del paciente receptor, de modo que la estructura previamente vaciada sirve como guía para la formación del órgano. Una vez inyectadas las células madre, se produce el desarrollo de las mismas, especializándose en el tejido del propio órgano (pulmonar, cardiaco, etc.).
De este modo se evitaría el principal problema a la hora de realizar un transplante: el rechazo. Como son las propias células madre del paciente receptor las que desarrollan el órgano, el cuerpo humano no lo detecta como un ente extraño de modo que no actúa para expulsarlo y no se produce el problemático rechazo que tantos problemas médicos acarrea.
Como explicaron varios médicos del equipo durante la presentación, con el doctor Fernández-Avilés a la cabeza, "este año conseguiremos un parche de tejido cardiaco que lata" apuntando además que "en cinco o diez años" se podrán implantar partes de un corazón, aunque todavía colocar uno entero "es un horizonte más lejano".

LA VIDA

La vida es una oportunidad, aprovéchala.
La vida es belleza, admírala.
La vida es beatitud, saboréala.
La vida es un sueño, hazlo realidad.
La vida es un reto, afróntalo.
La vida es un juego, juégalo.
La vida es preciosa, cuídala.
La vida es riqueza, consérvala.
La vida es un misterio, descúbrelo.
La vida es promesa, cúmplela.
La vida es amor, gózalo.
La vida es tristeza, supérala.
La vida es un himno, cántalo.
La vida es una tragedia, domínala.
La vida es aventura, vívela.
La vida es felicidad, merécela
.
María Teresa de Calcuta

martes, 2 de noviembre de 2010

Hoy puedo



Hoy puedo quejarme porque el día esta lluvioso,
o puedo dar las gracias a Dios porque las plantas
están siendo regadas por la lluvia.

Hoy puedo quejarme de mi salud,
o puedo regocijarme de que estoy vivo.

Hoy puedo lamentarme de todo lo que mis padres
no me dieron mientras estaba creciendo,
o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas,
o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos,
o puedo emocionarme y embarcarme
en la aventura de descubrir nuevas relaciones.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar,
o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela,
o puedo abrir mi mente energéticamente
y llenarla de nuevos y ricos conocimientos.

Hoy puedo murmurar amargadamente
porque tengo que hacer los labores del hogar,
o puedo sentirme honrado porque tengo un techo
para mi mente, cuerpo y alma.

Lo que suceda hoy dependerá de mí,
debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Vive tu vida con los pies puestos en la tierra
pero con los ojos y el corazón bien puestos en el cielo.

El creciente problema de la resistencia a los antibióticos.

No hace mucho tiempo era una idea bastante extendida que la salud del ser humano ya nunca más sería amenazada por infecciones bacterianas graves.
Las enfermedades bacterianas, como tuberculosis, neumonía, gonorrea y docenas de otras más, ya no causarían más muertes gracias a la administración de cualquiera de numerosos antibióticos, compuestos que destruyen selectivamente a las bacterias sin provocar daño al huésped humano en el que se desarrollan dichas bacterias. En el decenio pasado fue muy doloroso reconocer que el anuncio del exterminio de las bacterias infecciosas fue prematuro.
Bacterias alguna vez susceptibles a varios antibióticos presentan resistencia cada vez mayor a esos fármacos. El desarrollo de la resistencia bacteriana suministra un excelente ejemplo de selección natural; el uso ampliamente extendido de estos fármacos destruyó a las células susceptibles y dejó sobrevivir a los raros individuos capaces de resistirlos para repoblar las colonias. El resultado fue un notable cambio en la ocurrencia y virulencia de muchas enfermedades, incluyendo neumonía, tuberculosis y nuevas enfermedades causadas por bacterias, estafilococos y estreptococos. Los especialistas predicen que el problema de las enfermedades infecciosas se agudizará en los próximos años y las muertes por enfermedades alguna vez curables aumentarán notablemente.
Los antibióticos trabajan debido a su capacidad para atacar actividades bacterianas sin afectar a las de las células eucariotas. En las células bacterianas son vulnerables varias actividades específicas. Entre éstas se incluyen:
1. Enzimas que participan en la formación de la pared celular bacteriana.
La penicilina y sus derivados son análogos estructurales de los sustratos de una familia de transpeptidasas que catalizan la reacción final para formar enlaces cruzados que confieren a la pared celular sus propiedades protectoras.
Sí estas reacciones no ocurren, la pared celular se destruye. La penicilina es un inhibidor irreversible de las transpeptidasas; el antibiótico ocupa el sitio activo de la enzima y forma un complejo irreversible que no puede desplazarse. La vancomicina, que induce poca resistencia en la mayor parte de las bacterias, inhibe a una enzima que actúa en las primeras etapas de formación de la pared celular.
2. Elementos del sistema mediante los cuales la bacteria duplica, transcribe y traduce su información genética.
Aunque las células procariotas y las eucariotas presentan un sistema similar de almacenamiento y empleo de la información genética, hay muchas diferencias básicas entre los dos tipos de células, de las cuales se aprovechan los farmacólogos. Por ejemplo, la rifamicinaes un antibiótico que inhibe selectivamente la RNA polimerasa, la enzima que transcribe el DNA en RNA. De manera similar, la estreptomicina y las tetraciclinas se enlazan a los ribosomas procariotas, pero no a los ribosomas eucariotas.
3. Enzimas que catalizan reacciones metabólicas que ocurren específicamente en la bacteria.
Por ejemplo, las sulfas son antibióticos eficaces por su gran parecido con el compuesto ácido -aminobenzoíco (PABA),
que la bacteria convierte enzimáticamente en ácido fólico, una coenzima esencial. Puesto que el hombre carece de una enzima sintetizadora de ácido
Fólico, deben obtener esta coenzima indispensable en la dieta y por consiguiente las sulfas no tienen efecto en el metabolismo humano.
Las bacterias adquieren resistencia a los antibióticos mediante algunos mecanismos diferentes, muchos de los cuales se pueden ilustrar empleando como ejemplo la penicilina. Igual que la mayor parte de los antibióticos, la penicilina es un compuesto natural, osea, producido normalmente por un organismo vivo, en este caso un hongo. La penicilina protege al hongo de bacterias patógenas de igual manera que protege (o alguna vez protegió) al ser humano. Las células bacterianas tal vez se han expuesto a compuestos similares a la penicilina durante cientos de millones de años, por lo que no es sorprendente que hayan desarrollado armas para defenderse contra esos compuestos.
La penicilina es un -Iactam, o sea, contiene un anillo -lactam característico de cuatro miembros (mostrado por la flecha).
Desde 1940, los investigadores descubrieron que ciertas bacterias poseen una enzima llamada -lactamasa(o penicilinasa) capaz de romper al anillo lactam e inactivar al compuesto en relación con su actividad contra la bacteria. Durante la Segunda Guerra Mundial, época en que se introdujo la penicilina como antibiótico, ninguna de las principales bacterias patógenas poseía genes para sintetizar -lactamasa. Esto se verificó examinando material genético de bacterias descendientes de cultivos de laboratorio iniciados en la era preantibiótica. En la actualidad, el gen -lactamasa se encuentra en una gran variedad de bacterias infecciosas y la producción de -lactamasa por estas células es la principal causa de su resistencia a penicilina. La ocurrencia tan extendida de genes -lactamasa ilustra con cuánta rapidez se pueden propagar los genes de una bacteria a otra, no sólo entre células de una especie determinada, sino entre diferentes especies. Hay varias formas en que esto puede ocurrir, incluyendo conjugación en la cual el DNA pasa de una célula bacteriana a otra; transducción, en la cual un virus transporta un gen bacteriano de una célula a otra; y transformación, en la cual una célula bacteriana es capaz de recoger del medio que la rodea un DNA desnudo.
Los farmacólogos intentan contrarrestarla propagación de -lactamasa sintetizando derivados de penicilina más resistentes a la enzima hidrolítíca.
Como es de esperarse, la selección natural rápidamente produce bacterias cuya -lactamasa pueda inactivar las nuevas formas del antibiótico. Como hizo notar Julián Davies: "el cambio de una sola base en un gen que codifica una -lactamasa bacteriana puede causar pérdidas por 100 millones de dólares de esfuerzos en investigación farmacológica."Un método que alcanzó éxito limitado fue tratar pacientes con dos fármacos separados: un antibiótico parecido a la penicilina para inhibir la transpeptidasa y un inhibidor enzimaticoseparado (p. ej., ácido clavulánico) para inhibir la - lactamasa.
No todas las bacterias resistentes a penicilina poseen un gen -lactamasa.
Algunas son resistentes porque desarrollan modificaciones en su pared celular para bloquear la entrada del antibiótico; otras son resistentes porque tienen capacidad para expulsar selectivamente al antibiótico una vez que ha penetrado a la célula; incluso otras son resistentes debido a que poseen transpeptidasas modificadas que no se enlazan al antibiótico. Por ejemplo, la meningitis bacteriana causada por la bacteria Neísseria meningitidis todavía no ha demostrado que contiene -lactamasa. Aun así, estas bacterias cada vez son más resistentes a la penicilina porque sus transpeptidasas van perdiendo su afinidad por los antibióticos. Comparando los genes que codifican transpeptidasas resistentes con genes que codifican a las correspondientes enzimas en cepas susceptibles (aisladas de cultivos iniciados en la era preantibiótica), se encuentran diferencias mayores en las secuencias de nucleótidos.
Los datos anteriores indican quelas células bacterianas se vuelven resistentes a los fármacos, no como resultado de mutación genética, que produciría cambios genéticos mínimos, sino más bien al adquirir nuevos genes de otras especies.